Libro: “Renka, París y Liendres”, de Michel Lapierre Robles

Una tarde de invierno los renquinos despertaron con una cruz invertida en el cerro de Renca, como en el vórtice de una alucinación, el símbolo caló en la altura para desafiar un orden mítico imperante e impugnar el estatu quo. Sin embargo, ningún cambio viene sin la reacción del poder constituido, sin que sus representantes y auspiciadores sean aludidos para tratar de frenar la evolución. Por eso, Caeza’e Chancho, viejo mito renkino, mente del neoprén, pensamiento monstruoso de la historia, despierta y reaparece imprecado por el satanismo del símbolo: la cruz invertida. El orden “divino” impuesto por la fuerza militar de Santiago-Roma ha sido alterado, lo cual exige el retorno del mesías para castigar a los responsables y restablecer su mitológica verdad en las cabezas del rebaño.

“Nuestro orden se desvanece, nuestras voces se convierten en alientos, y nuestra belleza se pudre. ¡Sálvanos!, ¡encuentra al culpable de la inversión de la cruz!”

02RPLTAPACaeza’e Chancho, personaje legendario de la comuna de Renca, también conocido como “el hombre del saco”, viene a simbolizar las aberraciones de la naturaleza que encarna el poder y el abuso de este, para imponer la obediencia por medio del control de la población, engatusándola con el “chancho”, sea este la pasta, la plata y/o el poder.

De este modo comienza la obra “Renka, París y Liendres”. Una alegoría de lo que hizo Pinochet con las poblaciones luego de masacrarlas, anestesiarlas con estupefacientes, tratar de comprar su memoria con Sábados Gigantes, grandes tiendas y un modelo de éxito económico. Sin embargo, esta visión impuesta a la fuerza, se desmorona si no tiene a alguien que respalde la eficacia de su “razón”. Entonces, al reaparecer el Caeza’e Chancho necesariamente se presenta a Don Emilio –no tan antiguo mito renkino–, parte del imaginario histórico de Renca que cuenta la leyenda, fue un hombre que creyendo encontrar oro en el cerro, gastó toda su fortuna para explotar un yacimiento sin éxito, cayendo en la ruina y la miseria. Este personaje trasunta en otro semejante, pero más conocido por todos nosotros, el más obediente y perspicaz servidor del pasado, la personificación del consenso político ejercido por la burocracia concertacionista y la televisión postdictadura.

Esta obra trabaja sobre la herencia de la dictadura, empoderada por la resistencia de la memoria, examina críticamente las jerarquías de poder y desafía las estructuras heredadas reconfigurándolas a partir del flaite ilustrado, ese hombre que conoce la pobla, la “viveza”, las canchas, las mochas, las balaceras, las drogas, etc., porque le son propias, forman parte de su identidad, pero no se restringe solo al dominio de ese mundo, es consciente de su clase, de su historia y de la posibilidad de rebelarse contra la miseria heredada sin renegar de su identidad constituyente.

En la fauna de esta obra se encuentran personajes notables como la Watona Metalera y el Kiltro Waren. Sujetos con sobrenombres pintorescos que podríamos reconocer en cualquier pobla de Santiago o de Latinoamérica, porque encarnan el individualismo del “sálvate el culo solo”, el arribista pobre, el explotador de su propia gente y reproducen una estructura jerárquica y patriarcal.

“Renka, París y Liendres” es una obra poética que introduce agridulces metáforas para crear la sensación de estupefacientes en la boca, a tufo de vino tinto en caja, al borracho sentido de su trama en la historia. “La paz sólo fue un dulce eructo en la cena de sus muertos”.  Es un texto alegórico que nos invita a reflexionar sobre las figuras del político, el flaite, el ilustrado, el padre, el aprovechador, el narco y sus progenies; los híbridos que va creando nuestra sociedad y que serán los hijos de nuestro empoderamiento sobre la historia. Paradójicamente el mismo autor evidencia en el epígrafe la monstruosidad de este conocimiento: Espero que mis hijos nunca vean esto… Sabiendo que es una lección dura y mordaz que la historia nos enseña.

Presentación de la ópera "Renka, París y Liendres".

Presentación de la ópera “Renka, París y Liendres”.

Por último cabe preguntarse. ¿Por qué “Renca, París y Liendres”? Si tomamos al pie de la letra los dichos de Michel Lapierre: “Renca es lo que somos, Paris lo que queremos ser y liendres lo que obtenemos”, se entiende perfectamente el sentido del título pero no agota la lectura, ya que Renka es evidentemente el espacio donde tienen lugar los acontecimientos. París también pareciera ser la constatación de la influencia y el apoyo realizado por el Centre interanational Nadia et Lili Boulanger, de París, para la escritura de la ópera. Pero finalmente donde quedan los huevos de los piojos, no los piojos sino sus huevos –las liendres–.

¿Querrá decir que los parisinos son sucios igual que los renquinos? Como «quiso» interpretar la alcaldesa Vicky Barahona y un conjunto de renquinos, indignados porque los denigraba –a pesar de que no habían visto la ópera porque esta no había ni siquiera sido estrenada– porque según ella: “al ojo y al oído” sonaba despectivo. Desde mi interpretación demuestra una pobre intervención política y una peor lectura cultural de una obra reconocida y galardonada, donde Renka puede ser cualquier comuna segregada de Latinoamérica postdictadura. Porque más allá de la polémica, la obra trabaja alegóricamente una crítica política e histórica del maltratado pueblo chileno y latinoamericano.

La liendres me parecen ser más los violentos pensamientos del «sálvate el culo solo» que incubó la dictadura en la mentalidad del pueblo, implantando un ideal de éxito económico y una forma de convivencia que condujo necesariamente a la segregación y el aumento de la desigualdad social, por cuanto reproduce piojos, condiciones insalubres, pobreza de ideas, miseria que hace picarnos la cabeza cuestionándonos la violencia y la razón con la que se instauró. En el climax de la obra se señala muy claramente la contradicción de todo el asunto: “Toda victoria es una derrota”.

Finalmente, invitamos a todos a revisar y deleitarse con esta ópera, hoy obra literaria que permite más interpretaciones y por qué no, nuevos montajes para contar esta historia, pero ¿de qué historia hablamos?

“La tuya precisamente, raspado de muralla. (Se detiene.) Como su rostro, las criaturas de este lugar, se miran en ti. Llevan la moneda de tus ojos en sus negocios. (Caeza’e Chancho sentado en la piedra sonríe.) Y cargan el aliento de tus fétidas verdades.”

El lanzamiento de este título será el viernes 12 de diciembre en GAM Centro Gabriela Mistral  a las 19.30 horas, durante la Furia del Libro. Se contará con la presencia de Antonio Esteban, autor del prólogo del libro.

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Nadar Ediciones
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